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In Sage: the math server

octubre 27, 2011

Sibelius es muy conocido por obras como Finlandia, Tapiola, la suite Karelia y algunas otras obras. Algo menos conocida que las anteriores es el poema sinfónico “en saga” que a mi particularmente es mi composición de ese músico de todas las que conozco.

Espero convencer a alguien de que escuche el tema, que puede sin demasiadas dudas catalogarse como una maravilla musical. Pero desde luego esta entrada no versa sobre música clásica sino sobre un entorno de cálculo matemático con un nombre similar, SAGE.

Mi primer contacto con SAGE no fue demasiado venturoso. El año pasado me tocó lidiar con la asignatura de Algebra II, que en la UAM viene a significar teoría de Galois (del cuál, por cierto, se celebró anteayer el 200 aniversario de su nacimiento). La asignatura tiene fama de difícil por ser muy abstracta. Eso, a nivel particular, no supone ningún problema. Se me da estupendamente entender cosas abstractas y cuando esa es la mayor dificultad de una asignatura eso significa que me va resultar muy sencilla ;-). Pero hete aquí que el profesor que impartía la asignatura decidió ser original y considerar que a estas alturas es absurdo perder mucho tiempo enseñando a los alumnos a hacer cálculos explícitos cuando hay sistemas informáticos que los hacen mas rápido y sin errores. Por ese optó por organizar unas “prácticas de laboratorio” con el sistema informático SAGE. Dado que si estoy estudiando matemáticas es sobre todo para ver si consigo librarme de trabajar regularmente en algo que tenga demasiado que ver con la informática estoy muy contrariado con el enfoque de toda la carrera en la UAM y en particular con las malditas prácticas de laboratorio, en particular si son obligatorios, y peor aún si es obligatorio hacerlas in situ. Se ha llegado a dar la situación tan absurda de que para quitarme al asignatura de programación de primero (programación en C) he tenido que hacer 3 exámenes. En el primero saqué un 9.7 sobre 10. Pero claro, resulta que había que hacer prácticas, y yo, que me había presentado al examen sin pisar una clase no tenía ni idea. Total, que no me sirvió de nada la nota y suspendí la asignatura. Al año siguiente volví a presentarme, y saqué una nota similar en el examen. Tampoco había hecho las prácticas, pero ahora sabía que podía hacer las prácticas en verano (en mi casa) y entregarlas en septiembre con lo cuál me mantenían el aprobado del examen. El caso es que por motivos varios no pude hacer las prácticas y no me volví a presentar al examen hasta que con la extinción de la titulación de licenciatura ya no había que hacer prácticas. Ese examen es el que peor me salió, y sólo saqué un 8.5. Eso sí, la parte práctica, hacer un programa de memoria y escribirlo sobre un papel (sin probarlo en un ordenador para depurar ni nada) me salió perfecta obteniendo la máxima nota posible (y, por cierto, fuí el único en obtener esa nota, y, aparte, el que mas nota obtuvo, con diferencia, en la asignatura).

Bien, me he enrollado un poco para dejar claro el poco aprecio que tengo por la idea de prácticas en una carrera de matemáticas. Retomemos el hilo: en la que probablemente esté considerada como la asignatura de matemática mas pura de toda la licenciatura resulta que el profesor promueva la idea de hacer una práctica de laboratorio. Afortunadamente no es obligatoria y, por supuesto, no voy. Por desgracia aun siendo opcional la práctica el profesor opta por que el enunciado del examen parcial este escrito en el lenguaje de programación SAGE. Yo, como no voy regularmente a clase (y hay unos estupendos libros sobre el tema, y además el profesor colgó sus propios apuntes) no me entré de la fecha del parcial, que además es básicamente inútil. Pero luego, mirándolo en la web compruebo lo que ya había dicho, que los planteamientos del examen están escritos en la sintaxis del lenguaje SAGE. Como no contaba con eso a la hora de preparar el examen me encuentro sin tiempo de aprender la asignatura y además el lenguaje SAGE antes del examen, así que dejo la asignatura. Luego compruebo que en el examen final el enunciado fué “normal”, pero aún así las notas fueron las peores que he visto nunca, con sólo un aproado de entre la treintena o así de gente presentada. Sospecho que detrás de esos malos resultados estuvo el exceso de énfasis en enseñar a usar SAGE y el no centrarse en aprender a hacer las cosas “a mano”. Yo estoy de acuerdo que, en la práctica, normalmente se va a usar un sistema informático para hacer los cálculos. Pero, eso, en la práctica. Y aprender a usar un sistema informático es una tarea muy sencilla y que puede hacer uno mismo después de la carrera, y además lo va a aprender mucho mejor que en los dichosos laboratorios. Perder el tiempo de la licenciatura haciendo prácticas me parece un disparate que va a bajar mucho el nivel como matemáticos de las nuevas generaciones de alumnos.

Bien, el caso es que este año he cogido cálculo numérico II (no me queda otra, ya que es troncal, aká, obligatoria). Cómo quiera que es el último año que se imparte la asignatura (de hecho es el último año que se imparte un curso de licenciatura, que a partir de ahora queda totalmente extinta y ya sólo se imparte enseñanza para grado, es decir, “bolonitas”), y no quiero perder mas tiempo para intentar terminar la licenciatura he optado por ir a los laboratorios (que, además, por suerte, me los han puesto en un horario que no me resulta demasiado horrible). La primera parte de los laboratorios la hemos estado haciendo con matlab, el mismo entorno usado en cálculo numérico I. Cómo la mayoría de físicos teóricos mi package matemático favorito es de lejos mathematica. Pero bueno, no pasa nada por aprender matlab. Además la asignatura de CN II es mas bonita que CN I ya que se ven sistemas de ecuaciones diferenciales y EDP’s que es algo que a un físico le llama más la atención que álgebra lineal numérica (que, ojo, tiene su gracia y utilidad a nivel teórico en algunos puntos) y cosas mas “mundanas”, como integración numérica, ceros de funciones y etc, etc que se ven en CN I.

El caso es que ahora en los laboratorios empiezan con SAGE. El último día lo único que se hizo fué acceder al entorno, y ¡vaya! ¡el entrono es un navegador web!.

Yo, cuando se venía hablando del sistema operativo chrome y la idea de aplicaciones en la nube tenía la esperanza de que no triunfase, cómo así ha sido. Sencillamente, no me fiaba de la nube. Y eso era antes de que me cerraran dos cuentas del facebook (por no usar en ellas mi nombre real sino el de personajes de ficción famosos, Sheldon Cooper y Leonard hostfader). Ahora me fío aún menos, si cabe, de la nube. Por ese motivo la idea de un sistema operativo cuya única idea sea ofrecer un interfaz para aplicaciones que se ejecutan en servidores en “la nube” y que los datos se guarden allí me parece algo odioso. Ahora bien, una versión de la misma idea un poco menos delicada si me parece muy interesante. Mi idea era sencilla. Crear programas que tengan una interfaz y un núcleo separados. El núcleo podría instalarse en la misma máquina que la interfaz, o en un servidor dedicado (una máquina mas potente). La interfaz cliente podría conectarse al núcleo que eligiese, el del propio ordenador en el que se ejecutase, en uno conectado a este mediante red (intranet wifi por ejemplo) o, si acaso, opcionalmente, a un núcleo “en la nube”.

El caso es que me había olvidado de esa idea, pero en cuanto ví que a la interfaz de SAGE se accedía mediante un navegador, introduciendo una URL me dí cuenta de que eso implementaba a la perfección mi idea. En el laboratorio de la UAM sage es un servidor de internet (como puedan serlo apache, o IIS, o algún otro, pero especializado en matemáticas) funcionando en un puerto http “rarito”, bueno tampoco tan rarito, el 8000. Hoy he estado mirando como usar SAGE desde casa. La web de ese pacakge es: http://www.sagemath.org/. Desde allí uno puede acceder a una página desde la que descargar el programa (una descarga de 1.13 GB en un formato que no conozco, ova (acabo de descargarlo y me tendré que poner a ver como leches se instala ese servidor en mi equipo.

Pero aparte de instalarlo en un equipo windows (o linux/unix supongo) también puede usarse desde una URL: http://www.sagenb.org/. Ahí uno se registra con un nombre de usuario y contraseña y accede al programa, mediante un nuevo whorksheet (pueden, claro está, crearse varios). Este worksheet se presenta en forma de una página web con un campo de texto dónde introducir la expresión en el lenguaje matemático oportuno. Para evaluar la expresión se pulsa sobre el link “evaluate”, o se pulsa la combinación de teclas “shift + intro”. El resultado aparece a continuación del cuadro de texto y, justo después, aparece otro cuadro de texto dónde introducir la siguiente instrucción. También puede volverse atrás y editar la expresión anterior y volverla a evaluar.

No he explorado mucho las tecnologías implicadas. Se habla de que usan Phyton, del cuál no sé gran cosa (por no decir nada). También veo que de vez en cuando sale el aviso de que se está usando un archivo llamado Ajax_math.js, o algo similar. Desde luego, viendo como funciona la interfaz, podía intuirse claramente que se estaba usando Ajax.Para quien lo desconozca decir que Ajax son una serie de componentes del navegador, que pueden instanciarse desde un lenguaje de script de cliente, tipo javascript, y que envían y recogen información del servidor de forma asíncrona-es decir, sin recargar toda la página web-. Ese tipo de funcionalidad también puede hacerse desde películas flash, pero a diferencia de este ajax es mas “standard”.

El worksheet queda guardado en el servidor (imagino que como página web alojada allí) y si se da a “imprimir” se abre una ventana emergente con la web, con la parte de las instrucciones matemáticas solamente, sin el resto de añadidos que puede salvarse en formato html en el disco duro para así tenerla a disposición en el futuro, y no depender de la voluntad de los que administran “la nube” esa. De ese modo uno puede acceder a las instrucciones para incluirlas en un whorsheet que pertenezca a un servido que uno haya instalado en su propio ordenador.

Las ventajas de este modo de operar son obvias, pero no está de más recalcarlas. Yo puedo instalar, si quiero, ese servidor en un tablet, y usarlo siempre que quiera, tenga o no conexión a internet. Pero vaya, eso ya pasa con mathemática, matlab, mapple, derive o el resto de sistemas de matemática por ordenador. Es mas divertido si instalo el package en el ordenador mas potente de mi casa (el sobremesa) y accedo a él mediante una URL de intrantet (vía wifi) desde el tablet o el portatil, o, incluso, desde el movil (sí, lo he comprobado y funciona perfectamente desde el navegador del móvil, un nokia N8 dónde instalé hace poco una versión no oficial de Symbian belle, que la verdad, es una auténtica maravilla, ya haré una entrada específica sobre symbian belle, windows 8 para tablets/ordenadores de sobremesa, que es mucho mas liviano que windows 7 y hace que le tablet vaya bastante mas rápido, y el nefasto windows phone). Por supuesto, aparte de en una intranet local puede usarse SAGE desde internet, a través del link que dí antes. En realidad, dado que está distribuido con licencia GNU imagino que cualquiera que así lo quiera, puede instalar SAGE en un servidor de internet y que haya varias URL desde dónde usarlo.

Imagino que quienes han estado leyendo esta entrada, y están algo enterados de estos temas, habrán estado pensando todo el tiempo que SAE no es tan especial ya que el bastante mas famoso Wolfram Alpha es algo similar. Si, cierto, uno puede ir a la web del wolfram alpha y en el cuadro de texto que aparece teclear una instrucción en el lenguaje de mathemática y al recargarse la página web le ofrecerá el resultado que daría mathemática, mas algún extra. Si por ejemplo, uno escribe en Wolfran Alpha Integrate[x^2,x], la instrucción en mathemática para el cálculo de la integral de ^x^2 la web le ofrece no sólo el resultado de la integral (escrito con notación matemática) sino también la gráfica de la función x^3/3 (el resultado de hacer la integral indeinida, con la constante c de integración tomada como 0).

Desde luego eso es útil, pero no permite guardar worksheets, y, además, es un sistema muy ambicioso en otros aspectos, yo mas bien diría que pretencioso.En particular se supone que el sistema es listo, que piensa por si mismo y que el decide cuál es la mejor salida que puede dar para lo que tu le pongas. Yo, sinceramente, prefiero un sistema algo mas modesto del que puedas tener claro que es lo que se espera que salga, y eso es SAGE, que, aparte, como ya digo, puedes salvar worksheets, para usar en entornos locales.

Por supuesto uno se puede preguntar ¿Cómo es la sintaxis de SAGE?. La verdad es que no es muy compleja. En la asignatura de álgebra II indicaban la sintaxis para trabajar con grupos de galois, raíces de polinomios y demás. Lo vi muy por encima, pero no parecía nada complicado. Ahora estoy empezando a mirar como se hacen las cosas elementales de cálculo simbólico (aparte de, por supuesto, como se programa, que es lo que piden en la asignatura de cálculo numérico: implementar runge kutas y cosas así).

Por ejemplo, el análogo a la sintaxis de mathematica para calcular la integral de una función es f.integral(). Para que eso se ejecute uno previamente ha debido asignar un valor a la función.

Tendríamos pues que escribir, por ejemplo:

f=sin(x)

pulso “evaluate”

f.integral()

pulso “evaluate” y obtengo el resultado: -cos(x).

Por supuesto puedo llamar a la función f como quiera (dentro de un orden normal a cualquier lenguaje de programación).

También puedo poner todo en una sentencia única. Por ejemplo, para evaluar la integral de x*sin(x) debo escribir:

(x*sin(x)).integral()

No he explorado mucho el sistema, así que no sé cuantas tareas típicas están implementadas. Gracias a un manual de la autónoma, que usan los estudiantes de grado (intuyo que ahora la UAM va a optar por trabajar con SAGE en vez de con matlab) veo que las operaciones típicas de primero de carrera (cálculo diferencial e integral, álgebra lineal, cálculo vectorial) están incluidas. Sé por el curso de álgebra II que se pueden calcular grupos de galoise, así que imagino que también podrán calcularse soluciones de EDOs (simbólicamente y numeéicamente, entiéndase, sin imlementar el algorimo uno mismo), EDPs y el resto de las cosas típicas de licenciatura. Por lo visto SAGE surge de un intento de unificar numerosos packages aislados para muchas tareas bajo un formato común, e imagino que habrá muchas, muchas cosas hechas, algunas muy especializadas. También imagino que es un sistema que mediante la opción de “share” podrá ir creciendo y que habrá librerías para cosas muy específicas. De hecho eso del “share” es muy interesante porque abre la posibilidad de compartir en equipo los worksheets con el resto de colaboradores de un grupo de investigación.

En fin, que me parece una gran idea, y a lo mejo no tan famosa como mereciera. Yo voy a seguir usando mathematica a título personal (que ya lo conozco y me siento cómodo con él), matlab, ya que me han obligado a prenderlo, pero desde luego voy a aprender SAGE en condiciones, y no sólo la parte que se requiera para los laboratorios de cálculo numérico. Eso de que teniendo en el móvil una conexión a internet (que es barata, incluso en modalidad de prepago) puedas acceder desde casi cualquier lado a un whorksheet con las fórmulas típicas que usas para un determinado artículo, y poder hacer cuentas relativamente complejas asistidas por ordenador es fascinante. Vale, también puedes hacer lo mismo desde un tablet (que es algo que pesa muy poco y puedes llevar sin problemas a casi cualquier sitio) con windows usando mathemáthica o matlab, o con un talbet android que tenga conexión 3 G accediendo a la versión on-line. Pero la opción de hacerlo todo en el móvil, que es algo que de todos modos vas a llevar, y que en el móvil puedes tener fácilmente 48 GB (por ejemplo mi N8 van 16 GB de memoria interna y puedo ponerle una micro SD de 32 GB) para almacenar libros y artículos eso significa que es casi imposible tener mas facilidades para poder hacer cosas más o menos sitias en cualquier sitio y lugar donde uno tenga cobertura con el móvil.

Y, para terminar la entrada, vuelvo al off-topic musical con el que la empecé.

SAGE es un sistema relativamente desconido. También es relativamente desconocido el músico clásico contemporáneo Gavin Bryars. Un tema suyo, inspirado en la tragedia del titanic, “The Sinking of the Titanic” es el siguiente:

Un versión más “animada” del mismo tema, y posiblemente mas conocida, es la que hizo el músico que publica discos bajo el pseudónimo “aphex twin”. El tema se titula “raising the titanic: big drum mix”.

Vale, en ese vídeo se usan imágenes de la película “titanic” de James Cameron. A mi no me disgusta esa película, aunque ciertamente es algo pastelera en algún momento. Si alguien le tiene aversión al susodicho film que simplemente escuche la música, que merece la pena. Y que también oiga la obra orquestal original y compare. Para ser música culta contemporánea este tema de Bryars es muy “light”, de hecho es agradable al oído incluso si uno no ha pasado nunca por las torturas de escuchar a Schöembreg, Stockhausen, Boulez, o algunos de los mas recalcitrantes músicos de la vertiente del dodecafonismo. Digamos que está más en la línea de música con armonías exóticas y filigranas orquestales con texturas y cosas así que uno puede encontrar en temas de Ian Xenakis, aunque posiblemente mas “edulcorado”. Con todo es una música preciosa y a la altura, en mi modesta opinión, de los clásicos del romanticismo o de la parte mas “consonante” del siglo XX.

Carlos Romero: Economía de los recursos ambientales y naturales

octubre 10, 2011

Cómo la economía está de moda, y el mundo científico y académico es uno de los que más esta sufriendo el embite del liberalismo económico (investigadores precarios, plan de bolonía y otros dislates), estoy aprovechando para estudiar temas de economía que más o menos tienen un cierto interés, pero que en circunstancias normales tal vez nunca hubiese estudiado.

En concreto aquí voy a hablar sobre el libro al que hace referencia el título, aunque situándolo en su contexto correcto, el de la economía ecológica.. Esta economía ecológica estaría en la capa 1 de la clasificación que hice de los estratos que, en mi opinión, debería tener una teoría económica (ver Economía descentralizada estratificada I: estratificación del proceso económico). El caso es que el libro del que hablo trata de la ecología de los recursos ambientales y no de economía ecológica. Uno pensaría que deben ser la misma cosa, o al menos algo parecido, pero no es así. Sin embargo si uno mira el listado de capítulos donde hay temas como : recursos no renovables, recursos renovables (el caso de las pesquerías) o el turno forestal óptimo podría pensarse que está ante un libro que hace un análisis macroeconómico dónde se consideran los efectos de la existencia de una cantidad finita de recursos, que es el objetivo de la economía ecológica. Pero no, estamos ante un libro que usando técnicas muy cercanas a la microeconomía hace básicamente os cosas. Una, en los primeros capítulos es, tras un breve estudio al tratamiento de residuos usando el concepto de externalidades (y los enfoques de pigou y coase), hacer un análisis de la valoración económica de los recursos ambientales para los cuales no es sencillo dar un valor monetario. La otra es usar esas misms técnicas microeconómicas, adecuadamente adaptadas, para encontrar los óptimos de explotación. Digamos que un título mas adecuado para el libro podría ser: “Manual de explotación óptima de los recursos ambientales”.

El libro está escrito dentro de los cánones de la teoría económica actualmente considerada ortodoxa. De hecho está pensado como libro de texto para asignaturas de economía ambiental en facultades de economía. . Aquí e importante señalar que el libro es de 1997. En el momento de ser escrito señalaba que la economía ambiental jugaba un papel secundario en las facultades de economía y que no todas lo tenían en su programa; y cuando lo tenían era como asignatura opcional. Una ojeada al programa actual (en realidad programas ya que ahora conviven el programa en extinción de licenciatura y el actual de grado del asqueroso plan de bolonia ese) de la facultad económica en la U.A.M. muestran que sigue sin estar presente, ni siquiera como optativa. Por supuesto si no hay lugar para una asignatura de economía ambiental, escrita en el lenguaje matemático e ideológico canónico de la economía actual mucho menos para la economía ecológica.

Cómo puede deducirse de lo anterior este libro no es lo que buscaba (aunque el temario indicara lo contrario). Pero, pese a ello, tiene algunos aspectos interesantes (sino no escribiría un post al respecto). Curiosamente la parte que me ha parecido más interesante es la primera, la de valoración de recursos ambientales. Y no tanto por si misma, que también, sino porque algunas de las ideas pueden ser utilizadas en otro contexto, la capa 4 en mi estratificación de la economía.En particular es interesante porque ahí se analiza como darle un valor económico a temas que no tienen una valoración monetaria obvia. Y eso es justo lo que sucede en la actualidad con los bienes no rivales en que se han convertido los productos de los “autores”. A raíz de la entrada anterior, y en particular sobre ese tema, un economista al que tengo agregado al facebook, we vincenzo, me comentó que había un cierto movimiento en la economía ortodoxa para intentar modificar la teoría del valor con idea de extenderla a los bienes no rivales y los derechos de autor.

Ahí analiza deiversas estrategias de valoración. Una, el excedente del consumidor (una variación un tanto sutil del concepto de demanda), la valoración compensatoria y variación equivalente, la variación contingente, el método de las variables hedónicas y el método del coste del viaje.

Quizás el mas sencillo de entender es teste último. La idea es simplona. Para saber la valoración económica de un recurso ambiental (un lago, un bosque, etc) uno se fija en el dinero que la gente se gasta en desplazarse a ese bosque. Siendo economistas ortodoxos ahí consideran cosas cómo el coste de oportunidad es decir, el dinero que dejas de ganar en el tiempo que te lleva ir y venir al parque. Sí, esa gente asume que si no te vas de ocio usarías ese tiempo en ganar dinero. Y si lo usaras en otro tipo de ocio, pues lo mismo, el ocio, sea como sea, tiene el coste de oportunidad del tiempo equivalente que ganarías trabajando. Esa gente parece pensar que la gente lo único que quiere es ganar dinero. Realmente el análisis psicológico que está detrás de la modelización económica neoclásica es irrisorio. He visto que en la UAM hay una asignatura de psicoeconomía. No he tenido tiempo de ojear el temario (y ahora mismo la web de la UAM está caída), pero tengo curiosidad de ver que tipo de temas pueden considerar ahí. Por ejemplo hay un aspecto muy chocante: en los libros de psicología sobre psicópatas (no asesinos, también llamados sociópatas) se explica que esta gente tiene querencia a estar en empresas, política y la bolsa. El carácter de los psicópatas es justo el contrario del “homus económicus” de la economía neoclásica; de hecho ni siquiera los “animal spirits” keynesianos describen correctamente a los psicópatas. Sería interesante que alguien hiciese un análisis de los modelos neoclásicos sustituyendo los modelos con “homus económicus” con “psicpatae spirits”, a ver que sale.

Pero volvamos a la valoración de los recursos mediante el método del coste de viaje. Usando datos reales, obtenidos en entrevistas, sobre tiempos/distancias al parque, el precio del transporte, el dinero gastado en el parque y demás se puede establecer una curva de demanda para el recurso natural. Se podría hacer algo similar con los artistas (en particular músicos) y sus conciertos. En función del dinero que la gente gasta en las entradas y el tiempo de espera en colas se podría hacer un estudio de la demanda de un cierto artista. A partir de ahí se podría hacer una tabla y destinar un porcentaje de los impuestos a pagar a los artistas como compensación del dinero que dejan de obtener al carecer de ingresos por ventas de sus temas musicales. Por supuesto la idea última de esto es la misma que la de un recurso ambiental. Uno, en principio, quiere que haya parques, lagos, etc, libres de contaminación, bien sea porque quiere visitarlos de tanto en tanto, bien sea porque quiere que existan “porque está bien” (la economía ecológica en realidad afirma que sin un cierto porcentaje de recursos naturales no explotados la economía humana se hunde, por mucho que haya un teorema de economía neoclásica que diga que con suficiente capital y mano de obra esos recursos pueden ser arbitrariamente pequeños. Considero que ese debe ser el teorema mas nefasto de la historia humana y si tengo ganas le daré un tratamiento aparte). Bien, los artistas (autores en general) serían algo análogo a los recursos ambientales. Son necesarios, entretienen, crean cosas útiles, y en el modelo actual en que su obra se convierte en “bienes no rivales” (aká archivos compartibles libremente por internet) tienden a no cobrar nada. Esas técnicas de valoración serían una medida dentro de la economía ortodoxa para asignarles dinero público.

Sé que actualmente hay algunos modelos de la teoría del valor basados en teoría de juegos. En el libro no los tratan, pero posiblemente den otra buena opción para asignar valor objetivo a los autores para así proceder a pagarles adecuadamente. Otra opción es usar páginas de descarga gratuitas dónde se contabilicen descargas. Esto es problemático, las descargas no deberían estar repetidas desde una misma IP, para evitar que el propio autor se descarga miles de veces el propio archivo, aunque, por supuesto, siempre haría trampas. Por eso métodos complementarios de valoración, como este del “coste de viaje” estarían bien.

Otra posibilidad, creo yo, tanto para los recursos ambientales como para los derechos de autor, sería salir a bolsa. Así si alguien quiere que se invierta en preservar un recurso ambiental cualquiera (el amazonas) o un autor concreto (por ejemplo, aquel músico que te gusta, pero que no es supermegapopular y sabes que no vive de sus discos y conciertos) podrías comprar acciones del mismo y así le darías al parque (o al autor) financiación. Es la misma idea que con las empresas, pero aplicada a bienes “no productivos”. Lo entrecomillo porque, realmente, para mi es mas interesante que el amazonas no se deforeste o que según que autores sigan produciendo a buen ritmo (sin tener que tener un trabajo “convencional” aparte) que el que una empresa de “ponga aquí lo que quiera” crezca. Por supuesto la economía financiera se ha convertido en economía especulativa y esa opción de “sacar a bolsa” parques o artistas tiene mucho peligro en el contexto actual. Ahora bien, si se regula adecuadamente este sector financiero si podría llegar a ser una buena alternativa a estudiar (o no, aquí ya que opinen los expertos en economía ortodoxa, que ese sería su terreno).

Y antes de que los aficionados a la ciencia empiecen a rehuir de este blog anuncio que tengo intención de escribir un post sobre los famosos neutrinos de ópera que espero cubra aspectos aún no tratados en otros blogs. Eso sí, no me comprometo a ninguna fecha conrcreta :insértese icono de disimulo aquí:.

Como elegir un gobierno (y no morir en el intento)

octubre 3, 2011

Hay mucho debate social sobre la política actualmente. Entre otros asuntos se discute cómo debería gobernarse un país, y cómo habría de crearse un gobierno. La mayoría de propuestas que he visto son demasiado sencillas (por no decir simplonas) y claramente no las que propondría un psicohistoriador digo del cargo. Por ese motivo dejo por aquí una serie de opciones que podrían considerarse, bien por separado, o bien todas juntas, para elegir un sistema de gobierno elegido de manera un poco mas efectiva que las actuales.

Yo apostaría por un sistema de gobernantes permanentes durante una legislatura. Tener que someter cada decisión a un proceso de decisión de “democracia directa” me parece poco práctico y poco flexible para poder responder a posibles emergencias. Eso sí, articularía mecanismos de veto, de referendums e ILP’s (iniciativas legislativas populares) mas fluidos y efectivos que los actuales (creo que todos estamos de acuerdo que la ley Sinde no habría salido nunca si hubiese una legislación de vetos/referendums como dios manda, y que si las ILP funcionaran como deben a estas alturas ya estaría aprobada la dación en pago).

Bien, ahora vamos como articular el sistema de gobierno permanente y los mecanismos para crearlo en cada legislatura. Empiezo por la parte mas sencilla, la de votaciones de partidos.

Mi criterio al proponer el mecanismo es que se ajuste los mas posible al modo de pensar de una persona. Yo creo que la mayoría de los votantes no son 100% de un partido. De hecho sospecho que a alguna (bastante) gente le da un poco igual quien gobierne mientras no sea el partido X es decir, su opción política no es la de un voto positivo sino un voto negativo.

En vista de lo anterior yo añadiría al sistema electoral la opción del voto negativo. Así si alguien vota un positivo al PP y yo un negativo al PP se combinan en un voto nulo.

Pero, como dije al principio, la gente no suele ser 100%favorable a tal o cuál opción, tiene porcentajes. Por ese motivo yo lo que haría (dado que con las tecnologías actuales es una posibilidad perfectamente factible de llevar a la práctica, no como hace unos años) es adjudicarle a un votante un total de puntos (digamos 10, que así se simplifica mucho el cálculo). Esa persona podría repartir libremente esos puntos entre todas las opciones disponibles con la restricción que la suma del valor absoluto de sus opciones valiese 10.En beneficio de la gente que no está acostumbrada a los términos matemáticos pondré algunos ejemplos.

Lo mas sencillo, que todo el mundo creo entiende, es el voto positivo repartido. Digamos que alguien de izquierdas podría votar, digamos, un 6 a IU, un 3 a EQUO y un 1 al PSOE. La cuenta es fácil: 6+ 3 +1=10.

Alguien de derechas podría optar por algo del estilo 8 al PP y 2 a UpyD (con lo cuál se rompería la disciplina de voto único de la gente de derechas, que sería algo muy conveniente). Una vez más, trivialmente, 8 +2= 10

Pero ahí no acaba la diversión, las cosas se ponen entretenidas cuanto incluimos los votos (puntos) negativos.

Alguien al que le de más o menos la política pero que no quiera ver un partido facha al mando optaría seguramente por otorgar 10 puntos negativos, es decir: -10, al PP. (sospecho que esta es una opción que sería muy utilizada xD). Recuerdo, para los de letras, que el valor absoluto de un número x (representado por |x| )es simplemente el número en sí, sin tener en cuenta el signo negativo. Es decir, el valor absoluto de 10 (|10|) es 10, y el de -10 (|-10|) también es 10.

Bien, usando combinaciones de puntos positivos y negativos las estrategias electorales de un votante crecen, y así pueden, además, representar mucho mejor sus opiniones.

Así un votante de izquierdas podría, por ejemplo, votar un -5 al PP, un 3 a EQUO y un 2 a IU (|-5| + 3 + 2= 5 + 3 +2= 10).

La forma de traducir esos puntos a votos sería un punto aparte con el que jugar. Si ningún partido obtiene en total una cantidad negativa de puntos no habría cambios. En caso de partidos con un porcentaje total negativo hay dos estrategias posibles: una sería, directamente, descartarle, y usar los sistemas habituales solamente entre los partidos con puntos positivos. Otra opción es desplazar el cero hacía el valor del partido con puntos mas negativos. Es decir, ese partido con mas puntos negativos tendría 0 puntos. El resto de partidos tendrían n= v – m puntos (v es el número de puntos obtenidos en la votación y m es el valor mínimo obtenido por cualquier partido). Para ejemplificar esto, imaginemos que le partido “ultrafachas neoliberales antiinmigración” ha obtenido el máximo de votos negativos, que, pongamos, fuese -10.000. Al ser el mas negativamente votado tendría 0 puntos.

Entonces pongamos que el partido “unión de rojos radikales perroflautas en pro de la nacionalización de la banca” ha obtenido un total de -8.000 puntos. Con el desplazamiento del 0 electoral el número de puntos que obtendría a la hora de computar escaños sería n= -8000 – (-10000)=-8000 + 10000=2.000 puntos.

Bien, pues una vez tenemos computados el numero de puntos de cada partido tocará ver como eso se traduce en escaños. Ahí yo abogo por un sistema dividido en municipios, como el actual, pero que en cada municipio en vez de la ley d’hoont se aplicara alguna ley de reparto equitativo de escaños en funcion de los puntos (que no votos xD).

Bien, esa sería la primera parte, la de la parte electa del grupo gobernante. Pero no dejaría ahí la cosa.

Un problema de el sistema de partidos es que estos son muy susceptibles de estar apoyados por intereses financieros que condicionan su funcionamiento(se supone que la ley de financiación de partidos debería lidiar con eso pero me da la impresión de que falla) . Cierto es que también se deben a sus votantes y a sus ideas (o al menos esperamos que sea así xD). En todo caso tienen una estructura de acción y estrategia coordinada en modo de programas electorales. Eso, en principio, es positivo y necesario y compensa en parte sus posibles obligaciones pre-contraidas con grupos económicos.

Hay estudios matemáticos que demuestran que un buen modo de eliminar corrupción es optar por candidatos elegidos de manera aleatoria. De un lado no llegarían con compromisos previos (ya que en una base electoral amplia las probabilidades de ser elegidos son tan bajas que no es viable tener comprados a todos los elegibles antes de que salgan finalmente elegidos). Seguiría siendo posible que se corrompiesen durante la legislatura, pero el tiempo de exposición sería menor. Además, normalmente para obtener resultados es necesario corromper a un grupo, no a un sólo diputado.Al ir “por libre” los candidatos elegidos aleatoriamente no sería nada sencillo poder encontrar a un grupo de ellos los suficientemente grande para obtener el resultado requerido que pudieran ser comprados por un mismo grupo financiero de intereses.

En vista de estas últimas consideraciones optaría porque el grupo gobernante tuviera una composición mixta. De un lado un porcentaje de los diputados (entre 50 y 70 diría yo) pertenecerían a partidos y estarían elegidos por el procedimiento que expliqué al principio. El resto de diputados estarían elegidos de manera aleatoria. La base de “elegibles” a diputados podría configurarse de diversos modos. Lo mas sencillo sería que fuesen todos los españoles que dieran su aprobación a la posibilidad de ser elegibles y que cumplieran una serie de condiciones legales mínimas (básicamente, no haber cometido delitos o estar en investigación por casos de corrupción, vamos, cosas de sentido común). Posiblemente sería conveniente que se requiriesen algunas condiciones más: cuanto menos que tuviesen los estudios mínimos (yo, de hecho, exigiría cuanto menos tener estudios de secundaria terminados, pero supongo que eso ya es mas discutible).

Aparte de los diputados yo añadiría la condición de que en el propio gobierno (es decir, el conjunto de ministros) hubiera una composición mixta. Ahí optaría porque hubiera un gabinete ministerial standard, elegido como hasta ahora por el partido (o coalición de partidos) gobernante. Pero pediría que hubiese una duplicación de cargos. Aparte de esos ministros electos democraticamente pondría una contrapartida elegida de manera aleatoria, y ambos tendrían igual poder decisivo. Para optar al puesto de ministro ·aleatorio” exigiría a los candidatos condiciones muy restrictivas. Tendria que ser una persona que cumpliera requisitos académicos/empresariales adecuados para el puesto. Por ejemplo, un ministro de investigación y desarrollo debería ser un titulado superior en una carrera de ciencias (o una ingeniería). Tal vez incluso debería exigírsele tener una carrera investigadora. Por cierto, en todos los cargos, tanto electos como aleatorios, debería imperar la meritocracia y no las imposiciones paritarias. A mi eso de que haya un cupo obligatorio de personas de uno u otro sexo (como quiere hacer el PSOE) me parece una aberración, pero imagino que ahí ya no estará todo el mundo de acuerdo.En todo caso en la parte elegida aleatoriamente, asumiendo que la base es paritaria lo suyo es que los representantes tuvieran una composición paritaria (asumiendo que no hay resultados estadísticamente improbables que todo puede ser, claro xD).

En fin imagino que a muchos os parecerá que lo que propongo es tirando a complejo (yo creo que no lo es tanto, pero claro, estoy acostumbrado a tratar con cosas complejas). Pero, por otra parte, estamos hablando de elegir a un grupo de personas que van a elegir un país, lo cuál es una tarea compleja. Tal vez sea demasiado ingenuo pensar que la solución a un problema complejo deba ser necesariamente sencilla.

En todo caso se me ha preguntado mi opinión y esa esas son mis propuestas. Dado que hago muchas, que además son independientes unas de otras, siempre cabe la posibilidad de que cada cuál seleccione de entre todas las que mas le convenzan, de manera democrática, of course ;-).